Entre los pobladores de la piel de toro  puede haber muchas diferencias: ideológicas, conflictos de identidad sobre si es España o Estado español, que si Madrid o Barcelona, que si playa o montaña, si la tortilla de patatas hay que hacerla con cebolla o todo lo contrario…  Ahora bien, en lo que hay un gran consenso es en la forma de mirar hacia Asia Oriental: hacia allí se mira con incompresión y con una pelusilla de superioridad eurocentrica dificilmente disimulada. Así, tu colega que está currando en China está luchando por su futuro y búscandose la vida, pero los chinos que abren bazares en tu barrio están invadiéndote.

La cosa de todas maneras no es nueva. Esos prejuicios son un constructo histórico que han ido configurando nuestra visión del Lejano Oriente a lo largo del tiempo (especialmente durante el XIX) dejando su huella en las expresiones populares tales como “un cuento chino”  o “te engañó como a un chino” que creo no necesitan ninguna explicación. Claro, se dice chino porque para nosotros “todos son iguales”, la única salvedad, y no para bien, es el adjetivo “mongolo” o “mongólico” como sinónimo de tonto o retrasado.

Eh! Seamos justos, ese significado no está reconocido como tal por la Real Academia Española (RAE). Nuestros insignes académicos se limitan a recordarnos que MONGÓLICO es…

1.-adj. mongol (‖ perteneciente a Mongolia).

2.-adj. Perteneciente o relativo a la raza amarilla.

3.-adj. Que padece mongolismo. U. t. c. s.

¿Mongolismo? ¿Y qué significa “mongolismo” Usado También Como Sustantivo?

mongolismo.: (Por alus. a la facies, que recuerda la de un mongol). 1.m. síndrome de Down.

Nuevamente creo que sobran las explicaciones. Solo hay que unir la línea de puntos.

Recientemente se ha publicado el Academic Ranking of World Universities (ARWU) más conocido como “ranking de Shanghai” y entre las doscientas primeras universidades del mundo encontramos de Estados Unidos, Reino Unido, Alemania y otras del developed world, también hay de Japón, República Popular China, Hong Kong, Taiwan, Singapur y  Corea del Sur. Vamos de la raza amarilla, que diría la RAE. Lo que no se encuentran son universidades españolas (ni vascas, ni gallegas, ni catalanas, ni andaluzas, ni murcianas,ni madrileñas, ni…) Para encontrar una universidad procedente de la piel de toro hay que bajarse hasta la franja 200-300. (Nota: el ranking a partir de 100 va por franjas de 50 y a partir del 200 por franjas de 100. Y en las franjas el orden es alfabético así que si lees ESTA noticia aparecida en El País podrás encontrar la convenientemente redacción para suavizar el impacto del hecho en sí)

Así pues, la primeras universidade españolas la Autonoma de Madrid, la Complutense de Madrid  y la Universidad de Barcelona están en el mismo nivel que la universidades que ocupan en sus respectivos rankings nacionales los puestos 2-3 en Taiwan, 2-4 en Corea del Sur y 5-7 en China . Si establecemos esa misma comparación con universidades de Estados Unidos, Reino Unido o Alemania vemos como las españolas están al nivel de las 86-109, 20-30 y 15-24 respectivamente.

Alguno podría decir que la raza amarilla es que tiene una economía muy dinámica y tal, que si China es la segunda económia del planeta, que si Japón la tercera.Que si Corea nos sobrepasará este año según el FMI. Se podría hablar mucho sobre esto, en realidad es todo una cuestión de prioridades en la inversión tanto del Estado como de la Sociedad Civil. Así ,por ejemplo, según el  The World Factbook  de la CIA la economía española ocupa el puesto número 13 (PIB-PPA) y la taiwanesa la 19 y sin embargo ya hemos visto la situación de sus universidades-. Otro ejemplo, en el ranking de Shanghai la posición de las principales universidades españolas coincide con la de la principal universidad de la República de Sudáfrica, pero ojo al dato, en términos PIB-PPA Sudáfrica ocupa el lugar nº 25.

Ya, ya…quizás algunos piensen que es que claro, los chinos son unos liantes y por tanto este ranking estará manipulado y tal.  El tema es que estas clasificaciones se confeccionan sobre el impacto investigador de las universidades y los premios y reconocimientos internacionales. Así que como lo nuestro es ganar Copas de Europa en lugar de Premios Nobel los resultados son igual de malos para España en otros listados similares al de Shanghai como Times Higher Education World University Rankings  o el QS World University Rankings. 

Es sabido que la inversión en conocimiento es central en el desarrollo de un país, el problema en España o en el Estado español (a elegir según gustos) no es la falta de dinero, sino el uso que se le da al mismo. En los paises de la raza amarilla sector público y privado dan preferencia en sus inversiones a la investigación y captación de talento algo que no ha sido (ni es) una prioridad -más allá de la retórica y algunas honrosas excepciones- para los gobiernos del PSOE, ni para los del PP, ni para el sector privado español.

Podríamos reflexionar que pensaría sobre esta cuestión Gengis Kan, que gracias a sus innovaciones estratégicas y políticas construyo un imperio, pero igual es más útil preguntarnos quién, a la vista de los hechos son, en la acepción más popular del término, los mongólicos

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