¿Madre Naturaleza? Yo diría Madrastra

Ayer por la noche recibí una llamada telefónica…”Mañana cuando salgas de casa no olvides tu paraguas” Por supuesto me comprometí a ello, pero era un poco como jurar en falso. Sí, lo admito! No me gustan los paraguas y menos aún los paraguas pequeños…sencillamente me siento ridículo.

Así que esta mañana, cargado con una maleta contenedora de libros, he salido a la calle dispuesto a ir tomar posesión de mi despacho de investigador visitante en la flamante NTU. Joder!!!!!…. ahí había más agua que en los créditos de “El regreso del Dragón… y yo no soy Bruce Lee

Total que, os voy a ahorrar los detalles, finalmente llego a mi destino pesando tres veces más -si eso es posible- gracias a el agua que había en mi ropa. Yo veía poco movimiento en la universidad, fijaté tú, así que a media mañana y una vez hecho lo más urgente decidí volverme pa la chabola. Al entrar en una tienda de avituallamiento para el almuerzo comprobé que el apartado dedicado a comida estaba, literalmente, arrasado. Las normalmente repletas estanterias de suculentos manjares de todo tipo estaban ahora al límite.Eso, queridos amiguitos, sí que ha sido una señal de alarma. Porque en este país abierto 24 horas, si la peña pilla más de lo necesario huele a gato encerrado!!!

La gente vive su vida con normalidad, y yo en mi santa ignoracia soy el más feliz de los benditos, hasta que la agencia EFE me aclara el tema y leo “Cuatro muertos por fuertes lluvias en Taiwan” , después he ido ampliando mi información y he caido en la cuenta que el país está, desde ayer, en estado de máxima alerta (se ha llegado al punto de suspender las clases) así que digo yo que es normal la cara de “este subnorm a donde va” que me ha puesto el vigilante cuando mojao como una sopa me ha visto cruzar, mojado como una sopa solitaria luchando contra los remolinos de agua bajo mis pies, con mi maleta el campus.

Anuncios

Hoy…los terremotos formosanos

En lel duermevela ese que hay anterior al despertar siento que, primero mi cama, al momento toda mi habitación se mueve como si fuera el decorado de la esfera de nieve de un gigante o estuviera en las manos mezcladoras de mi compadre Jose Luís, maestro de la alquimia etílica, de la coctelería Guau en Madrid.

El segundo replique me termina de despertar al mismo tiempo que me da una excusa para el post de hoy que, en principio, tenía pensardo dedicarlo a otra cuita. Durante mi estancia de 2010 ya escribí sobre la sorpresa de vivir de cerca un terremoto de verdad, y no esos como de chunga que en general ocurren en España y que suelen ser objeto de mofa por parte de aquellas personas que viven en lugares donde hay terremotos, terremotos.

Cuando yo era pequeño, una de las cosas que me reconfortaban al ver las noticias sobre desastres naturales y cosas así, es que en Pamplona todo lo más se quemaba el San Cristobal o se desbordaba el rio…fijate tú por donde he ido a parar a una isla (Taiwán) que se encuentra situado en una zona geográfica denominada “Anillo de Fuego del Pacífico” (todo aquí tiene que tener estos tintes como dramáticos) donde los terremotos parecen sandías, grandes y por temporada.

Y es que la cosa parece que se inauguró el pasado 6 de junio. Yo cuando sentí moverse el suelo pensé que me estaba mareando por el calor horroroso y durante esos segundos me dije a mi mismo “tienes que tomar más agua”, luego descubrí que habia sido las replicas de 4,7 y 4,8 a un terremoto de 5,9  habido ese día en la isla.

El que me ha despertado, según leo ahora mismo en internet, parece que ha tenido lugar a 32 km de la costa este de Taiwan y ha tenido una magnitud de 6,1  (para que os hagais una idea, el de Lorca tuvo 5,1) hasta el momento no hay más imformación y se desconoce el riesgo de tsunami, pero vamos, lo que soy yo estoy como un rey desayunando melón.

Otro día os hablaré de los Tifones

Al final, acabaremos todos en Francia…o por ahí

Hubo un tiempo en que a los emigrantes, por muy cañis que fueran, solo les quedaban las cartas que cruzaban las fronteras o los diarios atrasados para saber que es lo que pasaba en la “patria”. Aún recuerdo en los primeros noventa cuando ABC llegaba a Moscú con días de retraso (menos que El País) para poner verdes a los rojos. Allí estábamos la joven guardia leyendo a Ansón para estar a tanto de lo que se cocía en la piel de toro. Bromas de la vida, supongo.

Ahora en lo de las cartas quedamos cuatro sentimentales y lo que se lleva son las tecnologías de la información y eso hace que uno aquí sepa lo que pasa allí, incluso antes de que lo diga el Herrera o el Fancino debido a la favorable diferencia horaria. Y a lo largo estas semanas he seguido con interés el proceso contra Javier Krahe. Del juicio y tal no voy a contar nada, que eso ya lo hace El País o Público o cualquiero otro diario y para diarios estan los gustos.  Tampoco escribiré sobre la trayectoria cultural hispana de crítica a la Iglesia, algo sobre lo que hace unos dias escribió Tomás-Valiente y si te interesa puedes leer aquí.

A mi lo que me llama la atención es que todo esto lo haya puesto en marcha una asociación llamanda Tomás Moro. El Tomás éste, además de ser un mártir de la iglesia católica y patrón de políticos y gobernantes, era un humanista. Autor de Utopía, considerada una de las primeras propuestas de una “sociedad de iguales”,  en el que la tolerancia hacia el otro (también hacia otras religiones) es uno de los pilares fundamentales de la moral de esa sociedad. Podríamos decir que quienes denuncian a Krahe ensucian el legado de Moro, pero eso es tan habitual que para mi es lo de menos. A mi lo que indigna es que, en realidad, tras la retórica acusadora, lo que estos señorones denunciantes manifiestan es un escasísimo sentido del humor y, precisamente, si por algo era famoso Tomás Moro en su tiempo era por mirada socarrona, no exenta de ironía, hacia la vida. Moro era, aunque muy tolerante y tal,  un hombre de su tiempo y esoacabó costándole  la cabeza. Pero incluso, momentos antes de ello, se cuenta que al subir al cadalso, le dijo al verdugo “¿Puede ayudarme a subir?, porque para bajar, ya sabré valérmelas por mí mismo”

Naturalmente los del Tomás Moro de aquí, no tienen tanto humor como el Moro original y andan por ahí pidiendo miles de euros en indemnizaciones (que digo yo que, si estuvieran juzgando realmente a esto por Blasfemia, con cuantos Ave Marias o Padres Nuestros seria suficiente) y no me extraña que Krahe  haya dicho que de ser condenado se exiliaría a Francia, y qué, si esto sigue así, al final todos acabaremos por ahí  y les dejaremos con sus iglesia, cortijos, monarquía y procesiones, en suma… como dijo el gran Pepe Rubianes “que se metan a España en el puto culo, a ver si les explota dentro y les quedan los huevos colgando del campanario». Afortunadamente frente al aburrimiento perpetuo de los acusadores, el acusado respondió con su ingenio habitual indicando “Soy un fuera de la grey” (Grey:del latin grex, rebaño)

Llegado a este punto, no sé me ocurre mejor mejor manera de manifestar mi apoyo hacia quien tantas alegrias me ha dado que insertar, cual ginda de pastel, el video objeto de la polémica:

De médicos…

Parece que este viaje no lo he empezado con buen pie. Por un lado lo de la maleta, por otro un insufrible dolor en la rodilla me produce una cojera a lo Juncal, aquel que decía que “las prisas eran para los delicuentes y los malos toreros”.

Tras unas semanas de aguantar el dolor dandome chutes de voltaren, ayer decidí ir definitivamente al médico. Cargándome de optimismo mientras marcaba el número internacional de mi seguro pensé que sería un oportunidad para conocer el funcionamiento del sistema sanitario taiwanes.

El gobierno de Taiwán está muy orgulloso de su sistema sanitario, que recientemente presentó en la OMS y que según cifras oficiales cubre actualmente al 99,6% de la población. El sistema taiwanes es un sistema de copago, como es un tema de actualidad en el debate político español había pensado que hablar sobre ello podría ser interesante pero como no tengo toda la información lo dejaré  para próximos post.

En todo caso, para los que como yo no formamos parte del seguro nacional de salud (al menos no hasta dentro de 4 meses en el que podré hacerlo) tenemos que pagar el 100 de los costes. En mi caso, la factura ascendió a aproximadamente 10 veces el valor que es pagado por el usuario asegurado.

El procedimiento.

Uno llega al hospital que desea, en mi caso elegí uno que quedaba cerca de casa y que me había recomendado una amiga, y debe pedir cita. En ese momento, tiene que hacer el primer pago que le da derecho a un diagnóstico. Y te dan un papel como este

Una vez que llega, en mi caso la doctora, y ésta se cerciona gracias a su asistente de que los primeros pacientes están en la sala comienza la consulta aunque todavía no sea la hora de comenzar. Es como “ya que estamos todos, empezamos”.

Me voy dando cuenta de una cosa…hay muchas consultas dedicadas de una manera u otra a la urologia.

Llega mi turno, una gran puerta, diseñada para poder acceder sin dificultad con camillas y sillas de ruedas, da acceso a una diminuta consulta donde a penas cabemos. Está la doctora, una estudante de prácticas, una asistenta que hace las veces de enfermera, Oma que ha venido a ayudarme y yo que sólo ocupo la mitad de la consulta sentado en un minúsculo taburete como si fuese un dibujo animado.

La doctora que debió estudiar en el extranjero parece que tiene una intensas ganas de prácticar su inglés conmigo. Por si, casualmente, mi nivel auditivo de inglés fuese bueno, lleva puesta una mascarilla que dificulta cualquier entendimiento. A ver….¡he traido una persona que habla chino! ¿Por qué, señora mia, se empaña en hablarme en inglés! ¡Qué suerte de conspiración es esta!. Que no cunda el pánico, no problem, pronto se demostrará que las pruebas empíricas son las mejores.

Empieza a toquetearme la rodilla…y de pronto….la japuta me da un golpe en la zona que me duele, mientras me dice ¡pain! ¡pain! Jamas olvidaré el significado de esa palabra…como tampoco la mirada asustada de la joven asistente al verme saltar de mi taburete.

Como no existe privacidad -las puertas de las consultas permanecen abiertas salvo casos excepcionales- supongo que, para los de las primeras filas de la sala de espera, el gordo extranjero saltando de dolor debió ser un pequeño acontecimiento, aunque luego -desde mi silla de espera- también puede comprobar que esta doctora arremetia contra todo aquel que entrase en su consulta produciendo lamentos dolorosos y haciendo que la gente saliese de su habitáculo como quien sale de un ring.

La doctora, para entonces ya se habia convertido en Lady Infierno en mi imaginario, extendió su diagnóstico y sugirió una serie de pruebas: placas, análisis y rehabilitación ¿Está usted de acuerdo? ¿Si? Pues a pagar nuevamente.Efectuado el pago se va con el justificante por la diversas secciones…laboratorio, rayos, rehabilitación…se vuelve con Lady Infierno…en un momento, no recuerdo en cual, le indico que me estaba dando Voltaren, le enseño la caja, lo mira con desdén, afirma conocer el medicamente, explica algo ininteligible de lo cual Oma y yo solo podemos entender…”Esto no te va a ayudar mucho”….”Sí, lo usan mucho en China” y me lo devuelve como quien tiene en sus manos algo totalmente inutil. Extiende una receta….nuevo pago….y entonces me da unas pastillas con un aspecto muy amable:

pero que a saber de que están hechas porque tengo que tomármelas con un protector del estómago. El caso es que entre la rehabilitación con música amabílisima y enfermeras aún más amables y las pastillas de Lady Infierno el dolor parece estar remitiendo.

Cuando renqueante me dirigía a coger un taxi, lo hacia con cierto pavor al pensar que dentro de una semana tenía que volver a ver a esa mujer de inexpresivo rostro, donde las cejas a penas son un surco subrayado sobre sus labios, y sus manos parecen ser el antónimo de la sanación. Mi único consuelo eran, que al menos, mientras esperaba a la terapeuta del dolor podría de nuevo degustar los ricos bollitos que, junto con té, se reparten gratuitamente en el hospital cada hora aproximadamente  entre las personas que estan esperando. Estaba yo pensando en los bollos de Sésamo cuando una pregunta asaltó, rompiendolas, todas mis fantasias gastronómicas ¿Por qué tantas consultas de urologia?

De Sur a Norte con Aloha

Tras unos primeros trámites burocráticos en la capital regresé a Kaohsiung así que he estado alejado de la red de redes pero ayer volví a Taipei. Nuevamente hice el viaje en Aloha, una de las líneas que cruza el país de Norte a Sur y viceversa. La principal diferencia, con otros viajes, es que esta vez lo haria solo.

La verdad es que para cruzar el país así, de punta a punta, uno tiene siempre la alternativa más rápida (y más cara, naturalmente) del tren de alta velocidad. A mi estos autobuses verdes me resultan fascinantemente atractivos por su comodidad. Pero no soy al único, la sorpresa que causan es un factor bastante común entre todos los giris que andamos por aquí. Alguna vez ya os lo he comentado a alguno de vosotros, viajar en Aloha es que es como viajar en Primera Clase pero más barato que en la CONDA (el viaje de ayer me costó 715 yuanes, lo que viene a ser unos 19 euros)

Aquí os dejo unas fotillos:

Una panorámica general del autobus: solo tiene dos filas compuestas por grandes sillones con masaje incluido.

En la pantallita pueden verse películas, las noticias o jugar a videojuegos (los mandos estan bajo el brazo abatible del asiento)

Por supuesto tiene azafata y esas cosas, que te trae bebidas calientes y una manta y tal…

A diferencia de otros viajes en los que la compañia es una distracción, en esta ocasión la soledad era un incentivo para que uno se fijara en el paisaje, en su cambios, en los arrozales que se pierden en un horizonte que anuncia grandes montañas pobladas de verde tropical hasta las cumbres pero… después de dos o tres adelantamientos, incorporaciones imposibles y frenazos forzosos, la pericia de los conductores alohanos de lo que me convencen es que, lo más sensato, es buscar refugio del aire acondicionado bajo la manta, dormirse y que salga el sol por Antequera.

Uno se conecta y acaba queriendo desenchufarse…

Donde primero se instala uno nada más llegar aquí, al menos a mi me pasa, es en la provisionalidad. Poco a poco todo se va estabilizando y la rutina empieza a avisar de que pronto estará presente, pero mientras eso llega todo está pero no está. Y eso, donde más patente se hace es en la desconexión con la “realidad” informativa. El día a día marcado por otras prioridades hace que, en la era de los medios instantaneos, internet, twitter o facebook, la ignoracia por todo aquello que esta pasando produce una relajante satisfacción.

Entonces, cuando uno se asoma a internet la “realidad” le da -a falta de una- dos ostias bien dadas. Las malas noticias están ahí. No estoy hablando de las dudas sobre la banca española (hasta hace poco tiempo tan “solvente) de la quiebra griega o de indagaciones de la policia política sobre las “divisiones” del  15M… todo eso me resulta tan rutinario como desayunar. No, no hablo de esas “noticias”, estoy hablando de la muerte de Carlos Fuentes y de Donna Summer.

Carlos Fuentes y Donna Summer tienen en común para mi que fueron descubrimientos tardios. Allá por los 90. Del primero ni sabia que era escritor ni nada, lo conocía por su faceta de diplomático en Francia y de su apoyo al exilio republicano y a la oposición antifranquista. Sin embargo, una situación de la que como soy un caballero no hablaré, trajo a mis manos por casualidad su novela La Muerte de Artemio Cruz me llamó la atención por el nombre del autor al que conocía de la faceta arriba explicada y comence a preguntar a la persona que tenía al lado sobre si era la misma persona, el argumento de la novela….y así fue como pase de un talamo clandestino a la recamara del agonizante Cruz, y por extensión a seguir con interés la vida, ya concluida, de un Fuentes ejemplo de intelectual comprometido, crítico e independiente.

A la Summer ya la conocía sin saberlo, o mejor dicho conocía alguno de sus temas sin saber que eran suyos. En particular, me gustaba uno que en el que se repetía mucho una frase que yo era capaz de traducir en mi  inglés chungo  y que decía algo así como “ella trabaja duro por dinero”había visto el video en un progama llamado “Auamba buluba balan bambu” presentado por el ínclito Carlos Tena (te recomiendo que visites su blog) Uno por aquellas fechas no era discotequero ( era de patalon vergara y camisa de tirillas y de asomarse  por el chino) así que supongo no volvi a encontrarme con la voz de la “reina de la música disco”, como le dicen ahora, hasta aquella noche de cine en la que no me moví de mi butaca hasta saber quien era aquella que daba voz a una de las coreografias más parcas y al tiempo divertidas que recuerdo.

Supongo que hoy las plañideras en informativos y periódicos recordaran los meritos y éxitos del uno y de la otra…se hablará de los libros de Fuentes, de los hits de Summer, y tras algún especial de fin de semana…mañana será igual

Matando el tiempo…

Faltan unas cuantas horas para que mi autobús salga para Taipei, y he decidido pasarlas en un café que conozco de mi anterior estancia. Se trata de un local que pertenece a la franquicia Starbucks. Los “Starbucks” son verdaderos símbolos del mundo global donde vivimos, tras la puertas señaladas con la sirenita en tonos verdiblancos, puedes encontrar el mismo local –metro arriba/metro abajo- en Madrid, Nueva York, Sídney o aquí en Kaohsiung: jazz dominando el hilo musical, tonos verde-pizarra y ocres en las paredes decoradas con grandes fotografías alusivas al café. Pequeñas mesas de madera que en la sala más amplia son escoltadas por grandes y cómodos sillones y sofás. Vamos que lo único que cambia vienen a ser los clientes.

En España no suelo frecuentar estos locales, son caros y –aquellos que conozco- por lo general ruidosos. Seguramente lavoz de Nina Simone que me acompaña mientras escribo este post, apenas se distinguiría de las voces de adolescentes fascinados por vivir una experiencia friends o las risas distendidas de turistas norteamericanos contentos de haber encontrado una base en la que repostar. Pero aquí todo es igual y al mismo tiempo distinto. El café es igual de malo que en los Starbucks españoles, pero he podido pedir un té de calidad y pedir –cada vez que lo agoto- agua caliente con la que renovar mi bebida (y amortizar la factura) El calor y la humedad reinante en el exterior valorizan enormemente la agradable temperatura del local, y si el wifi fuera gratis, seria hasta un buen lugar para trabajar  Tal vez por la tarde, la fauna que pueble el café sea distinta pero en estos momentos las conversaciones transcurren arrullantes ejerciendo – junto a música, los mullidos sillones y el aire acondicionado- un efecto sedante.

Sometimes, felizmente, mecido por la música quemo el tiempo en este local sesteando pero la alarma, que previsoramente (uno se conoce) he dispuesto porque he de terminar este “post” y coger un autobús, me despierta. El silencio, ahora solo roto por La Voz, en la sala ahora vacía subraya el efecto réplica a otras salas de otros Starbucks esparcidos por el mundo. Es desconcertante, estoy aquí pero podría estar allí, donde fuese y seria lo mismo. Un pequeño cartel me saca de mis cavilaciones. En él, la palabra Toilet con su sinónimo escrito en caracteres  de chino tradicional me recuerda donde estoy y, también, que hay que ir al baño antes de emprender un viaje.

P.S. He recuperado mi maleta, pero eso ya es otra historia.

…Y que Iberia no te pierda el equipaje!!!

Así me cantaban mis compadres del Sesteto Popular en el concierto fin de gira que dimos en la Sala Txilindron de Gares-Puente La Reina el pasado mes de abril, y es que hay canciones que no son canciones que son profecias.

Efectivamente, ya lo han adivinado -queridos amiguitos- aquí estoy en Kaohsiung (Taiwan) inaugurando el blog y en calzoncillos porque toda mi ropa esta en una maleta que con suerte llegará esta noche procedente de Amsterdam.

Ayer 13 de mayo (dia de la madre por estas latitudes) aterricé en Kaohsiung (Taiwan) después de un buen viaje en el que todo discurrió de forma ordenada, muy militar, que diría el Sargento de Hierro…salvo ese pequeño error with my baggage en la ciudad de los canales y el THC. Seguiré informando.